sábado, 26 de mayo de 2012

ELA DENUNCIA A ETS

ELA denuncia a la empresa pública ETS por impedir el control laboral en el TAV

ELA denuncia a la empresa pública Euskal Trenbide Sarea (ETS), la que gestiona las obras del TAV, por impedir el acceso a las obras para conocer la situación laboral de los trabajadores. El 1 de junio acudirán al Preco para tratar este tema y la no aplicación del convenio.
 
GARA 26/05/2012
Igor San José, responsable de la Construcción de ELA, ha denunciado a la empresa Euskal Trenbide Sarea (ETS) por impedir este miércoles pasado, de nuevo, entrar en las instalaciones para el control de las condiciones de los trabajadores de las obras del Tren de Alta Velocidad en Gipuzkoa. El próximo 1 de junio se han citado en el Preco para intentar alcanzar una solución para «garantizar la presencia de ELA en las obras», «poner fin a las jornadas laborales abusivas e ilegales» y «la no aplicación del convenio de la Construcción de Gipuzkoa a la mayoría de los trabajadores de las obras del tren de alta velocidad».
El responsable de ELA de la Construcción recordó a GARA que en setiembre de 2011, y tras varias denuncias a ETS, «la Inspección de Trabajo instó a los responsables del TAV a permitirnos la entrada a las obras del TAV para informar a los trabajadores y poder hacer un seguimiento sobre las condiciones laborales en esta obra», según manifestó.
Igor San José recuerda que, desde entonces, realizaron varias comprobaciones con el resultado de irregularidades tales como «la falta de medidas de seguridad, la no aplicación del convenio provincial y las malas condiciones laborales a las que están sometidos los trabajadores en las obras del tren de alta velocidad».
El responsable sindical sostiene que «este trabajo de denuncia y el miedo a que se destapase una nueva vulneración de los derechos laborales que había detectado, fue el detonante para que Eusko Trenbide Sarea (ETS), nos impidiese el acceso». ELA asegura que «nos pusieron como excusa que no habíamos solicitado el preaviso correspondiente cuando saben de sobra que todos los miércoles acudimos a visitar las obras del TAV tras la resolución por parte de la Inspección de trabajo, hace ya de eso ocho meses».
Este pasado miércoles acudieron a primera hora de la mañana al tramo Tolosa-Hernialde porque «habíamos detectado varias irregularidades en dos subcontratas que trabajan para la UTE de dicho tramo». Sin embargo, tras percatarse los responsables de la UTE que los miembros de ELA estaban realizando preguntas y recogiendo datos de las condiciones laborales de los trabajadores «nos enviaron al personal de seguridad de ETS para obstaculizar y echar a los miembros de ELA de los alrededores de la obra».
En abril, denunció ante la Inspección de Trabajo y las administraciones «un gravísimo problema laboral, de seguridad y de competencia en ese tramo».

sábado, 28 de abril de 2012

Adjudicaciones inaceptables

Obra pública que "no cubre ni los costes"

 
ELA pide al consorcio de residuos anular una adjudicación en zubieta por 'oferta temeraria'
 
La adjudicataria rebaja en un 60% el precio de licitación, que "ya de por sí te hace perder dinero", coinciden varios ofertantes


 
Donostia. "Aprovecharse de la necesidad de las empresas que peor lo están pasando" y "sentar las bases para que se incumpla el convenio de la construcción de Gipuzkoa". Eso es lo que cree el sindicato ELA que ha sucedido con la adjudicación, "en unas condiciones que te hacen perder dinero", de un movimiento de tierras en la zona de acceso a la incineradora, la cárcel y el polígono de Eskuzaitzeta, en Zubieta (Donostia). Obra pública, a precio de saldo. "Para perder dinero".
La empresa adjudicataria, de reconocida trayectoria en Gipuzkoa, moverá casi 26.000 metros cúbicos de tierra por 1,99 euros el metro cúbico, cuando el precio base de licitación era de cinco euros. ELA se teme que la compañía ganadora del concurso subcontratará este movimiento de tierras a alguna empresa de menor tamaño que tenga el personal parado y acepte hacerlo porque así pierde menos dinero.
La oferta, que minora un 60% sobre el precio base de licitación, incurre en propuesta desproporcionada, un procedimiento que debe alertar al contratante, el consorcio de residuos de Gipuzkoa -Gipuzkoako Hondakinen Kudeaketa (GHK)-, e instarle a abrir un procedimiento para que el ofertante justifique su "anormal" propuesta.
Según recogen los pliegos de condiciones de este concurso, a los que este periódico ha tenido acceso, "si se recibieran ofertas anormales o desproporcionadas en relación con el objeto del presente contrato, la mesa de contratación, antes de rechazarlas, pedirá por escrito (...) las aclaraciones (...) sobre la composición de la oferta y comprobará dicha composición teniendo en cuenta las explicaciones que le sean facilitadas, para lo cual otorgará a los licitadores un plazo de tres días". Aun así, añaden los pliegos, la mesa de contratación "podrá rechazar dichas ofertas si se consideraran anormalmente bajas, en función de la justificación ofrecida".
"una subasta" que "no es ilegal"
Esto es lo que el sindicato ELA pide al consorcio de residuos y la propia Diputación Foral. La central sindical solicita al diputado de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Juan Carlos Alduntzin -es el máximo responsable de la adjudicación como presidente del consorcio de residuos de Gipuzkoa- que anule el concurso y vuelva a convocar la oferta. Su respuesta, añade Igor San José, responsable de ELA para la construcción en Gipuzkoa, es que "no es ilegal".
Según marca la ley, se incurre en propuesta desproporcionada o temeraria cuando la quita excede en más de un 15% de la rebaja media de las ofertas presentadas, que en este caso fue del 32,5%. En este caso, de las diez ofertas admitidas por GHK, tres de ellas superaban la baja del 47,5% e incurrían, por tanto, en oferta temeraria.
Según confirman a este periódico otras fuentes del sector, "trabajar a esos precios, es la ruina. En cualquier momento, te das la vuelta (quiebras). Es cuestión de tiempo. Con esos precios es imposible cumplir con el convenio y la ley".
Esta nueva denuncia de la central abertzale se enmarca en su campaña para que las obras que se contratan con dinero público en Gipuzkoa se realicen en "condiciones dignas y respetando el convenio de la construcción".
Según Igor San José, responsable de la construcción de ELA, "esta actuación va en contra de todo lo que estamos haciendo para que se cumpla el convenio de Gipuzkoa, después de haber conseguido que las Juntas Generales aprueben, por unanimidad, que los pliegos de condiciones obliguen a las empresas a cumplir el convenio. Estos precios base son el cáncer de todo", añade.
La sociedad Gipuzkoako Hondakinen Kudeaketa S.A.U. invitó para este concurso a 19 empresas para retirar unos 26.000 metros cúbicos de tierra que quedaron allí aparcados, a los pies de las explanadas que deberían acoger la cárcel de Zubieta y el polígono Eskuzaitzeta, a raíz del movimiento de tierras realizado por Altuna y Uria para hacer los accesos a la cárcel, el polígono y la incineradora.
La adjudicación la realizó el pasado 11 de abril el consejo de administración de GHK, compuesto por su presidente Juan Carlos Aldun-tzin; el vicepresidente, José María Rivadeneyra; y los vocales Imanol Azpiroz y Nora Galparsoro, concejal del Ayuntamiento de Donostia -todos ellos de Bildu-, así como Denis Itxaso (PSE).
ELA denuncia además que para la oferta solo se ha valorado, con 100 puntos, el aspecto económico y que no se ha contemplado ninguna valoración técnica, algo que justificaron "por la sencillez de la obra". "Han hecho una subasta", dice San José.

domingo, 15 de abril de 2012

OBRAS DEL TAV-AHT


ELA destapa una nueva vulneración del convenio de la Construcción en el TAV
 

p029_f01.jpgLa empresa Agotran, adjudicataria de los trabajos de excavación y transporte de la segunda fase del tramo Tolosa-Hernialde, incumplía las condiciones del convenio de la Construcción y no tenía en regla las tarjetas de transporte. ELA denunció la situación y ha sido apartada.
GARA 14/04/2012

 
La UTE Tolosa-Hernialde de las obras del Tren de Alta Velocidad (TAV) ha restringido el contrato con la empresa Agotran, a instancias de una denuncia de ELA, por incumplir el convenio de la Construcción de Gipuzkoa y por el descubrimiento de irregularidades de la empresa, como confirmó a GARA el responsable sindical de Construcción y Obras Públicas, Igor San José. En este momento han contratado para el trabajo a Excavaciones Peru, de Anoeta, que contará con el apoyo de otras empresas, de maquinaria y trabajadores de una empresa de Tolosa, que se presentó a la adjudicación de los trabajos pero «quedó fuera porque su oferta era más alta, ya que cumplía con el convenio, lo que no ha hecho la rescindida Agotran».
ELA informó al alcalde de Tolosa, al Departamento de Infraestructuras y Transportes de la Diputación de Gipuzkoa y a la Inspección de Trabajo de las denuncias contra Agotran. Hasta que, al final, la UTE compuesta por Corsan Corviam Construcción y Geotunel suspendió el contrato de transporte de Agotran. Según Igor San José, el problema comenzó después de que a una empresa de excavaciones y transporte de Tolosa, que trabajaba en la primera fase de las obras del TAV en el tramo de Tolosa-Hernialde, «no se le adjudica la segunda fase debido al presupuesto muy a la baja presentado por Agotran de Madrid». Así, la de Tolosa extinguió muchos empleos y Agotran «comenzó a trabajar en las obras del TAV pagando a sus trabajadores muy por debajo de lo establecido en el convenio de Gipuzkoa y trabajando incum- pliendo las normas de seguridad y circulación». Contrató para esta fase a trabajadores con experiencia en este tramo y que habían pertenecido a la empresa anterior de Tolosa. «Dichos trabajadores que estaban cobrando a convenio, ven disminuido su salario con Agotran en un porcentaje considerable». Tras la denuncia de los trabajadores, ELA inició un control de la empresa que concluyó con pruebas directas de la vulneración del convenio provincial. Además, la Ertzaintza paralizó a instancias del sindicato a «seis camiones de Agotran y se encontró con las tarjetas de transporte caducadas y con cargas superiores a las permitidas. En total, 19 infracciones y una multa de 65.000 euros para la madrileña y 22.000 euros para la UTE Tolosa-Hernialde».

domingo, 11 de marzo de 2012

Si no denuncias, trabajas


"Somos una mierda para ellos", dicen dos trabajadores venidos de Madrid a las obras del TAV
 
NOTICIAS DE GIPUZKOA 11/03/2012
ANTONIO y Carlos llegaron de Madrid hace casi un año para trabajar en un tramo guipuzcoano de las obras del Tren de Alta Velocidad (TAV), en nómina de una empresa valenciana subcontratada. Sin embargo, han terminado denunciando a su compañía ante la Inspección de Trabajo. No es lo habitual. Desde la libertad que les da el haber roto las cadenas que les ataban a unas "condiciones de trabajo precarias", explican a este periódico cómo han vivido lejos de sus familias los últimos once meses. Lo hacen junto a responsables y delegados del sindicato ELA, y a 40 metros de otra obra que la central sindical ha ido a controlar, viendo cómo trabajan otros.
"¿Te acuerdas? -interpela Antonio a un delegado-; nos venías, y ¿qué te decíamos siempre? Tranquilo, que como subáis aquí y nos vean con vosotros, nos echan. Pero ya nos da igual. Somos una mierda para ellos y ves que no tienes nada que perder", explican Antonio y Carlos. El primero, de 41 años de edad, lleva 22 en la construcción; y el segundo, de 33 años, acumula otros quince de experiencia. Ambos han superado ese miedo que, según afirman los responsables sindicales, tiene "un trabajador de fuera ante un sindicato, ya que saben que si se cumple el convenio de Gipuzkoa en las obras públicas, ellos se pueden quedar fuera".
"Venimos a denunciar que nos pagan a siete euros la hora, haciendo diez horas, como mínimo, todos los días; con jornadas de 16 horas que hemos echado, de 14, 13, 12; sábados, algún domingo también... Y el precio no varía: siete euros la hora; siempre lo mismo", dice Antonio. Según añade Carlos, "ahí va todo metido, las pagas, las vacaciones, la liquidación... Lo que yo estoy ganando ahora, que soy oficial de primera, lo ganaba ya con 18 años, de peón. Ganamos entre 1.200 y 1.300 euros".
Pero ya ni eso, porque desde el pasado día 2 están en paro. La posibilidad de seguir trabajando en las obras del TAV en Arrasate, en el mismo puesto que tenían hasta ahora, estaba en sus manos. Tenían que decir a una oferta que les pareció "inaceptable": "Nos dijeron que estaban contentos con nosotros y nos iban a poner en contacto con otra empresa que iba a sustituir a la nuestra en la obra; que negociásemos con ellos las condiciones: en vez de a 7, nos ofrecían 10 euros la hora y nos daban otros 15 al día para pagar el piso, la comida y todo (el convenio de Gipuzkoa fija una dieta diaria de 39,01 euros por pernoctar fuera del domicilio propio). Nos pidieron que firmáramos la baja voluntaria con nuestra anterior empresa y que al que denuncie, que es lo que vamos a hacer nosotros, a la calle".
En realidad, su rúbrica significaba una renuncia incondicional: perder el derecho que habían acumulado ambos en los once meses anteriores para disponer de una prestación de desempleo ante un eventual despido, y evitar la indemnización que les correspondía por parte de la subcontrata a la que pertenecían, que "ya debía atrasos".
Según indica un responsable comarcal de ELA, "lo que les están diciendo es que yo te doy trabajo, pero olvídate de reclamarme lo que has dejado de cobrar en estos once meses que has estado con nosotros. La empresa sabe que con los atrasos, y llevando el tiempo que llevaban en la obra, por la diferencia salarial con el convenio, estábamos hablando, al final, de una cantidad de unos 24.000 euros que les deberían pagar de más. Tenéis trabajo, les dice la empresa, siempre y cuando no me denunciéis... pero no les garantiza por cuánto tiempo". "Luego te echan y se te queda cara de tonto", añade unos de los afectados, Antonio.
No aceptaron. Su despido tuvo que ir a corroborarlo un inspector de Trabajo, que personalmente les recomendó acudir al puesto de trabajo al que les dijeron que no volvieran. Según Carlos, "no nos dieron la carta de despido". Con la constatación de que no les dejaron acceder a las obras, ahora ya tienen dónde agarrarse.
Según apunta el responsable de construcción de ELA en Gipuzkoa, Igor San José, "solo con la nómina que aporten estos trabajadores en la Inspección, si no paga la empresa subcontratada, va a tener que hacerlo la UTE. Estas denuncias las ponemos y las ganamos. Lo más difícil va a ser demostrar el número de horas que han metido. Esa es otra historia. En la construcción se permite denunciar incluso a la promotora, que en este caso es Adif y sabes que no se va a declarar insolvente. La pequeña puede hacerlo, pero la responsabilidad subsidiaria de quien la contrató está ahí".
Según apunta uno de estos empleados despedidos, Carlos, "hasta ahora hemos aguantado por necesidad. Pero ya vale".

domingo, 4 de marzo de 2012

ELA denuncia la subcontratación "abusiva" en las obras públicas para eludir el convenio

"Lo que más fastidia es que te dicen a la cara que el obrero guipuzcoano sale caro"

 
"Muchos trabajadores no se atreven a denunciar, te dicen que están a gusto con 1.000 euros y que no tienen otra cosa"
 

Representantes de ELA, en una visita a unas obras; al fondo, Carlos y Antonio, dos trabajadores de Madrid que han denunciado las condiciones en las que trabajaban en el TAV.
Representantes de ELA, en una visita a unas obras; al fondo, Carlos y Antonio, dos trabajadores de Madrid que han denunciado las condiciones en las que trabajaban en el TAV
 
Alberto Bezunartea y Antonio Abad delegados de ELA en empresas de Gipuzkoa
Donostia. Mientras Gipuzkoa cuenta con 4.449 desempleados en el sector de la construcción -hace exactamente cinco años eran 1.553-, la gran mayoría de trabajadores de las obras públicas que se están llevando a cabo en el territorio las realizan, según estimaciones del sindicato ELA, trabajadores de fuera del territorio en un 80%: foráneos en un grado muy alto y cuyas condiciones laborales son mucho peores que las que recoge el convenio provincial de la construcción.
¿Qué sucede? Según ELA, lo que se está produciendo es una "subcontratación abusiva" que lleva, por ejemplo, a que una importante empresa guipuzcoana "que está en las obras del TAV tenga allí solo a tres de sus trabajadores, y todo lo demás lo tenga subcontratado".
En el origen del problema, ofertas a la baja que reducen el precio de licitación en la obra pública hasta niveles por encima del 40%, y con una media en torno al 30%. La consecuencia para las empresas y trabajadores del territorio, según ELA, una "competencia desleal" de compañías de toda la geografía española y portuguesa que emplean a trabajadores en condiciones de "semiesclavitud".
Un equipo del sindicato nacionalista formado por una docena de personas lleva dos meses recorriendo a diario obras en las que hay dinero público invertido y pidiendo reuniones con los agentes implicados: Diputación, ayuntamientos, Gobierno Vasco, UTEs y trabajadores. "Presionando a las instituciones públicas y empresas privadas" y "animando" a los empleados que padecen estas condiciones a que denuncien su situación. El objetivo es que se cumpla el convenio de la construcción de Gipuzkoa "al menos en las obras públicas que se hacen con el dinero de todos".
En esta lucha contra corriente han conseguido que las obras que salen a licitación en Gipuzkoa incluyan ya en los pliegos de condiciones la obligatoriedad de cumplir con el convenio territorial. Así se lo pidieron las Juntas Generales, con el apoyo generalizado de los partidos, al Gobierno foral en noviembre de 2010. También cuentan con una proposición no de ley que, también con el respaldo unánime de la Cámara, instaba el pasado noviembre al Gobierno Vasco a incluir de forma expresa en los pliegos de condiciones de obra pública, el cumplimiento de los convenios territoriales.
Pero en el barro de la obra, la realidad es tozuda y los pasitos logrados a través de la presión sindical no tapan todo lo que queda por hacer. "Hemos conseguido que en las obras de la variante de Hernani y la ampliación del Parque de Miramón en Galarreta, el problema se haya solucionado en parte, en lo referente al salario base y horarios; pero, a convenio, no están. Quedan cosas por corregir. Por lo menos, en estos casos se nota que a las a las 19.00 horas se para la obra. Antes trabajaban hasta la madrugada", dicen
El delegado sindical de Obegisa en la UTE de la variante Hernani, Alberto Bezunartea, y otro compañero de ELA en Altuna y Uria, Antonio Abad, exponen a NOTICIAS DE GIPUZKOA las penas de la obra pública, la crudeza del día a día: Lo que veo es que el 80% de los que estamos trabajando son portugueses, rumanos y gente de países del Este, que cada vez vienen más. Y el resto son de aquí. El problema no es que sean de fuera, sino que no están a convenio y les pagan lo que quieren. Y al final eso es una competencia desleal. Y lo que estoy viendo es que se está cogiendo todo subcontratado", dice Bezunartea.
"Es que se ha perdido totalmente el sentido de la subcontrata", añade Abad: "Ya no son especialistas que hacen trabajos que tú no puedes hacer en tu empresa; hoy en día se suple cualquier cosa, un chispas, un albañil... todo". "¡Se subcontrata hasta para hacer arquetas!, que te las hace cualquier peón con cuatro maderas", exclama Bezunartea: "Y les pagan lo que quieren".
"Estos trabajadores no se atreven a denunciar su situación; muchos te dicen que están a gusto con 1.000 euros y que no tienen otra cosa. Ellos lo reconocen: Sé que me están engañando, pero si denuncio, no trabajo más, reproduce Igor San José, responsable de ELA.
¿obligados por la ute? En este sentido, Antonio Abad apunta que los trabajadores de estas subcontratas "están entre la espada y la pared, porque si dicen algo les van a despedir y van a traer a otros en las mismas condiciones". Según este veterano de la construcción, "otro problema añadido que nos encontramos es que las empresas que normalmente cumplen, como Altuna y Uria, que es bastante legal, en el momento que está en una UTE con otras empresas, la situación cambia. Ellos ponen la excusa de que la UTE les obliga, pero yo les digo que la UTE son ellos, que forman parte de esa unión de empresas".
"A mí -continúa Abad-, una de las cosas que me fastidia es que te dicen a la cara que somos caros. ¡Sois caros! ¿Caros? Claro, respecto a otros. Aquí lo que se está premiando es a las empresas que no aplican el convenio. Porque, claro, cada vez hay más de las que no cumplen y obligan a las que sí lo hacen a entrar en sus precios".
"Efectivamente", continúa Bezunartea. "El compromiso para atajar esto tiene que ser de todos, incluidas las instituciones, porque partimos de una rebaja media del 32 ó 33% sobre el precio de licitación y eso, teniendo en cuenta que en materiales no se puede rascar, porque todo está muy controlado, lleva a que tiren siempre del mismo lado... la mano de obra".
¿Algún ejemplo? "Aquí hay una empresa portuguesa que coge los trabajadores en origen y es la que se encarga de llevar a la obra distinta gente. Es una empresa de mano de obra. Se pone en contacto con las UTEs y va rotando a esta gente. Una empresa le dice, yo necesito quince, y le manda quince. Y si no te gustan dos, te los cambia. La facilidad que le dan a las empresas, es que mientras a mí me tienen que mantener todo el año, a esos, en el momento que se les termina el trabajo, les dicen fuera y les mandan a otro lado. Así funciona", dice Abad.
Surge una pregunta para ellos: ¿Creéis que es rígido el convenio de Gipuzkoa? "Creo que no, porque cuando te dicen que vayas un sábado, vas; que son dos horas, pues también. Sabes cuál es la cuestión... Aquí ningún obrero se ha negado a trabajar, pero si va, cobra lo que marca el convenio. Estamos disponibles, pero no a cualquier precio".
 
La hora extra. El convenio de Gipuzkoa fija en 12 euros el precio de la hora normal y a 25 la hora extra, mientras que los sindicatos denuncian que muchos empleados de subcontratas trabajan todas las horas a un precio fijo, entre siete y diez euros, que incluyen, además, las vacaciones y las pagas extraordinarias. Es decir, les pagan todas las horas al mismo precio, lo que da pie a jornadas de 10 y 12 horas.

sábado, 11 de febrero de 2012

Paralizadas las obras del TAV donde se produjo el accidente laboral la pasada semana
 
p028_f02.jpgEl responsable de ELA en el sector de la Construcción de Gipuzkoa, Igor San José, aseguró ayer a GARA que las obras del TAV en Antzuola permanecerán paralizadas «por lo menos hasta el próximo jueves».
La pasada semana se produjo un accidente laboral que provocó quemaduras de consideración a dos trabajadores, mientras se encontraban cortando un tubo con soplete. «A consecuencia de una bolsa de gas en el interior del túnel, se produjo la explosión que hirió a los dos trabajadores» de la compañía Acciona, aunque ese tramo también lo tienen adjudicado las empresas Altuna, Uria y Galdiano.
ELA considera que «no se aplican con rigor las medidas de prevención de riesgos laborales» y, por otro lado, admite que se trabaja «a un ritmo muy alto», además de jornadas de trabajo «interminables, que incumplen el Convenio Provincial de la Construcción de Gipuzkoa».
El responsable de ELA confirmó que esta obra «ya se paralizo hace un mes porque se detectaron bolsas de gas grisú en el túnel» y «se ha vuelto a paralizar ahora tras el accidente» después de detectarse más bolsas.
San José ha presentado una denuncia ante la Delegación de Trabajo de Gipuzkoa y la Inspección de Trabajo contra la empresa pública Euskal Trenbide Sarea (ETS) porque en obras de excavación y perforación de túneles la jornada máxima «no podrá exceder las 35 horas semanales, pero hemos constatado que se realizan cada día más de doce horas, lo que supone un riesgo añadido para los trabajadores».

miércoles, 1 de febrero de 2012

Abusos laborales en las obras de Galarreta (Hernani)

p030_f01.jpg
La presión de ELA permite erradicar los abusos laborales en las obras de Galarreta
ELA denunció hace unas semanas que la subcontrata Construcciones Frixi de las obras de la ampliación del parque tecnológico de Donostia en la zona de Galarreta, en Hernani, estaba explotando a los trabajadores y no aplicaba el convenio provincial de Gipuzkoa. Lo puso en conocimiento de la UTE, del Ayuntamiento de Hernani, de la SPRI y del Parque Tecnológico de Donostia y, al final, como explicó ayer Igor San José, responsable de la central sindical, se ha corregido esa situación. En un primer momento, ELA presentó en diciembre del año pasado la correspondiente denuncia ante la Inspección de Trabajo, que «no hizo nada».
Según San José, se constató que la mayoría de los trabajadores de la subcontrata estaban siendo objeto de jornadas abusivas de 12, 13, 14 horas diarias, sábados y domingos incluidos. «Por si esto fuera poco, sus salarios estaban también muy por debajo de lo legalmente establecido en el citado Convenio de la Construcción de Gipuzkoa. En definitiva: explotación pura y dura». Por lo que, tras la presión sindical, «podemos afirmar que se ha solucionado satisfactoriamente esta gravísima conculcación de la legalidad vigente», añadió el responsable de la Construcción de ELA. Así, la UTE adjudicataria de las obras rescindió la relación contractual con Construcciones Frixi «para evitar cualquier situación de posible incumplimiento con las condiciones pactadas y en especial con los trabajadores de la misma». Igualmente, «las empresas que componen la UTE continuarán y darán término a la obra con trabajadores propios de plantilla y con personal de nueva contratación, ésta directa y sin subcontratas de por medio. Entre ellas, las de algunos trabajadores subrogados de Frixi que venían siendo objeto de la explotación denunciada».
Igor San José aseguró que la respuesta de las partes afectadas «ha sido positiva» y de la presión se ha logrado que las partes se comprometan «que en los pliegos de condiciones para la adjudicación de la segunda fase de la ampliación del parque tecnológico se priorice a las empresas que realicen los trabajos con personal propio, con el fin de evitar esa larga cadena de subcontrataciones que abusan de los trabajadores». ELA cree que este tipo de condiciones se tienen que mantener en el resto de pliegos en las obras de carácter público y afirma que está controlando obras como la nueva Tesorería General de la Seguridad Social, el Hotel María Cristina o Euskotren en Irun.